Mecánica Automóvil

Consejos básicos de mecánica para mantener tu coche a punto

Cuidar de tu coche no debería ser nada más una obligación para pasar la ITV, sino una rutina que te garantice seguridad, ahorro y tranquilidad en cada trayecto. Por si no lo sabías, la mayoría de las averías surgen por descuidos pequeños: no revisar los neumáticos a tiempo, olvidar un cambio de aceite o circular con filtros sucios que hacen trabajar de más al motor. Pero, tranquilo, la buena noticia es que gran parte de esos problemas se evitan con un mantenimiento sencillo y constante. ¡Lee estos consejos!

Carburador de Automóvil

El cambio de neumáticos, algo que no deberías posponer

Los neumáticos son el único punto de contacto entre tu coche y el asfalto. Imagina lo que significa llevarlos desgastados o en mal estado: menos agarre, mayor distancia de frenado y un riesgo elevado de accidente. Por eso, revisar su dibujo, presión y estado general debería ser un hábito frecuente.

Un detalle que muchos olvidan es que, incluso sin rodar mucho, el caucho se endurece con el tiempo. Pasados unos 5 años, es recomendable cambiarlos aunque el dibujo parezca aceptable. Lo notarás en la conducción: más estabilidad y seguridad en carretera. Y si llegó la hora, considera los Neumáticos La Unión como una alternativa perfecta para tu vehículo.

El aceite y los filtros: la sangre del motor

El aceite es el encargado de lubricar y proteger todas las piezas móviles del motor. Si se degrada o se queda corto, las piezas se desgastan con rapidez. De ahí que los fabricantes insistan tanto en los cambios regulares.

La recomendación general es sustituir el aceite cada 10.000 a 15.000 km, dependiendo del tipo de aceite y del uso que le des al coche. Si haces muchos trayectos cortos en ciudad, conviene incluso acortar estos plazos.

Junto al aceite, los filtros (de aceite, aire y combustible) también juegan un papel crucial. El de aire mantiene el motor respirando limpio, el de aceite retiene impurezas y el de combustible evita que partículas dañinas lleguen al sistema de inyección. Cambiarlos a tiempo asegura un motor más eficiente y duradero, aparte de ayudarte a gastar menos combustible.

La diagnosis electrónica: el “médico” del coche

Hace unos años, los coches eran pura mecánica. Hoy en día, la electrónica manda. Casi todos los vehículos modernos cuentan con centralitas que controlan motor, frenos, airbags y hasta la climatización. Cuando algo falla, ese temido testigo luminoso en el salpicadero te lo hace saber.

Tablero Del Coche

La diagnosis electrónica permite conectar el coche a un equipo que “lee” la centralita y arroja información precisa sobre qué está fallando. Eso evita suposiciones y te ahorra tiempo (y dinero) en reparaciones innecesarias. Incluso si no notas nada raro en la conducción, una revisión de este tipo logra detectar fallos ocultos que más tarde podrían convertirse en averías serias.

Preparar el coche para la ITV sin sorpresas

A nadie le gusta enfrentarse a la ITV con nervios. El secreto  para pasarla sin problemas es llevar a cabo una pre-ITV, es decir, una revisión previa en un taller. Allí comprobarán elementos básicos como luces, frenos, suspensión, gases contaminantes y, por supuesto, los neumáticos.

Con eso, evitas el disgusto de tener que volver, pagar una segunda cita y quedarte sin usar el coche hasta que esté todo en regla. Además, un coche en buen estado no solo pasa la ITV: te asegura viajes más seguros y cómodos.

Un poco de sentido común y constancia

Al final, mantener tu coche a punto no es complicado, pero requiere constancia. Revisa los niveles de aceite, el estado de los neumáticos y escucha a tu coche: si hace ruidos extraños, no los ignores. Llevar un calendario de mantenimiento básico te ayudará a organizarte y a ahorrar dinero en el largo plazo. Recuerda: un coche bien cuidado dura más y protege tu seguridad y la de quienes viajan contigo.